Como aprendices de la escritura y amantes de la literatura no podemos pasar por alto la despedida de uno de los grandes, así que buceando he encontrado este pequeño homenaje que me vais a permitir hacer nuestro.
"Si no hay personaje, ni paisaje ni pasión, no puede haber novela" expresó en multitud de ocasiones, y en toda su obra estos tres extremos los llevó hasta sus últimas consecuencias, generando relatos de gran realismo y de una riqueza descriptiva sin igual, dentro de su sobriedad característica, pretendiendo aunar la esperanza de un futuro mejor con el fatalismo crónico de la Castilla rural. Alvaro Pimentel - Giralda informacion.com - 20.03.2010
