El día 6 de octubre, nos hemos reunido por primera vez en una sala de la Biblioteca Joan Corominas para seguir escribiendo, por el placer de escribir. ¡Estamos contentas!. Esperamos que en este nuevo espacio, tan adecuado las musas nos sean propicias...
miércoles, 12 de octubre de 2011
Sala en la biblioteca Joan Corominas
El día 6 de octubre, nos hemos reunido por primera vez en una sala de la Biblioteca Joan Corominas para seguir escribiendo, por el placer de escribir. ¡Estamos contentas!. Esperamos que en este nuevo espacio, tan adecuado las musas nos sean propicias...
jueves, 6 de octubre de 2011
Tiempos Futuros
TENGO DOS DIAS para ultimar los preparativos de nuestro viaje, solo dos días para supervisar el menor detalle y que nada falle. Y es que pasado mañana, 14 de Mayo de 2230, abandonaremos la tierra y nos dirigiremos a otro lugar en el espacio donde poder vivir.
Nuestro planeta se nos ha vuelto un lugar inhóspito como consecuencia de los cambios climáticos que se iniciaron a fines del siglo XX y que de forma continuada e imparable se han ido intensificando a través de los años.
A largos periodos de lluvias torrenciales que inundaban pueblos y ciudades, le seguían largos periodos de sequía extrema que desertizaba países enteros, destruía cosechas y condenaba a sus habitantes a la pobreza. A todo esto se le unió la furia desatada de la naturaleza con fuertes seísmos, seguidos por grandes maremotos que arrasaban todo lo que encontraban en su camino. Ciclones, tornados y huracanes eran frecuentes en cualquier parte. Especies animales desaparecían al perder su hábitat natural y el hambre y la enfermedad hicieron su aparición. Una pandemia seguía a la anterior, diezmando así la población mundial.
Ante todas estas catástrofes se creó este centro espacial donde astrofísicos, ingenieros aeronáuticos y otros científicos investigaban y buscaban un lugar en el universo que reuniera las condiciones propicias para ser habitado por el ser humano hasta que lo hallaron en un pequeño astro cercano a Marte y es allí adonde viajaremos.
Los pocos supervivientes que quedaban en la tierra han ido llegando a nuestro campamento desde los más recónditos lugares. Venían examines y agotados, muchos lo habían perdido todo: familia y propiedades pero no la esperanza. Todos deseamos empezar de nuevo. Solo falta un par de días para hacerlo realidad. PARA CUANDO nuestra última nave haya despegado, en la tierra solo quedará una absoluta desolación.
Nuestro planeta se nos ha vuelto un lugar inhóspito como consecuencia de los cambios climáticos que se iniciaron a fines del siglo XX y que de forma continuada e imparable se han ido intensificando a través de los años.
A largos periodos de lluvias torrenciales que inundaban pueblos y ciudades, le seguían largos periodos de sequía extrema que desertizaba países enteros, destruía cosechas y condenaba a sus habitantes a la pobreza. A todo esto se le unió la furia desatada de la naturaleza con fuertes seísmos, seguidos por grandes maremotos que arrasaban todo lo que encontraban en su camino. Ciclones, tornados y huracanes eran frecuentes en cualquier parte. Especies animales desaparecían al perder su hábitat natural y el hambre y la enfermedad hicieron su aparición. Una pandemia seguía a la anterior, diezmando así la población mundial.
Ante todas estas catástrofes se creó este centro espacial donde astrofísicos, ingenieros aeronáuticos y otros científicos investigaban y buscaban un lugar en el universo que reuniera las condiciones propicias para ser habitado por el ser humano hasta que lo hallaron en un pequeño astro cercano a Marte y es allí adonde viajaremos.
Los pocos supervivientes que quedaban en la tierra han ido llegando a nuestro campamento desde los más recónditos lugares. Venían examines y agotados, muchos lo habían perdido todo: familia y propiedades pero no la esperanza. Todos deseamos empezar de nuevo. Solo falta un par de días para hacerlo realidad. PARA CUANDO nuestra última nave haya despegado, en la tierra solo quedará una absoluta desolación.
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