
Ayer fue el cumpleaños de mi Hijo, y como fue el día que yo le traje al mundo, también es mi día, el día de la madre.
Yo le regalé esto y lo otro.
El me regaló un e-book.
Por delante tengo la farragosa tarea de hacerlo funcionar. si lo consigo presiento que va ha haber un antes y un después en mi relación con los libros y la lectura.
Una revolución: visual, táctil, olfativa y cuantitativa.
Fantaseando con mi juguete mágico, imagino como serán las futuras librerías. ¿y las bibliotecas?
Cambiaran, de eso no me cabe la menor duda, como han cambiado los albunes de fotos, las rotativas de los periódicos, las máquinas de escribir, o mil cosa mas, que en un corto periodo de tiempo, como sin darnos cuenta han pasado a ser de otra manera.
